16 agosto 2006

Las termas de Cacheuta

Fue hacia el año 1532.
Un chasqui llegó a las tierras de Cacheuta, el poderoso cacique cuyos dominios comprendían el valle de Mendoza y los alrededores. Ante el gran curaca, el emisario refirió los acontecimientos ocurridos: la pérdida de la libertad de Atahualpa, el gran señor inca, descendiente de Inti, que, hecho prisionero, esperaba ansioso el día de su liberación. Explicó al asombrado cacique la razón de su envío: llegaba a pedir su colaboración en el rescate del soberano prisionero. La fidelidad de Cacheuta no escatimó esfuerzos para cumplir con el mayor caudal a la salvación del señor de todos los quechuas. Convocó a sus vasallos, les exigió su cooperación y muy poco tiempo después un hato de llamas cargadas con petacas de cuero repletas de objetos de oro y plata estaban listas para emprender el viaje hacia el norte. El mismo cacique, al frente de un grupo de fieles vasallos, entre los que se contaban altos jefes guerreros, sería el encargado de conducirlas. Partió la expedición. Las llamas, con sus pasitos menudos, acompañados de movimientos del cuello y la cabeza, marchaban llevando en el lomo la valiosa carga que iba a servir para dar libertad al soberano de los quechuas. Llegaron a las primeras estribaciones del macizo andino. Se internaron por los angostos vericuetos de la montaña y marcharon sin descanso en su afán de llegar cuanto antes a destino. Cerca de un recodo de la montaña distinguieron, a lo lejos, un grupo de gente armada que de inmediato reconocieron como enemigos. Previendo una traición, los indígenas se pusieron en guardia, y como primera medida decidieron esconder la valiosa carga en el más seguro lugar de la montaña. Grandes conocedores del terreno, nada les fue más fácil y muy pronto su labor quedó terminada. Los adversarios, al notar que habían hecho un alto en el camino y les era imposible detenerlos al pasar donde se hallaban apostados, decidieron salirles al encuentro. Llegaron cuando Cacheuta y sus vasallos se aprestaban a hacer frente al ataque. El choque fue sangriento. Silbaban las flechas indígenas, haciendo víctimas en uno y otro bando.La lucha fue desigual, pero encarnizada. Los indígenas, que supieron defenderse con valor, finalmente cayeron vencidos. Los contrarios, ya dueños de la situación, se lanzaron en busca de su objetivo, para lo cual trataron de arrancar su secreto a la montaña. Al llegar al lugar donde fuera depositado el tesoro y cuando ya se creían dueños de él, chorros de agua hirviendo surgieron de entre las piedras, envolviéndolos. Hallaron la muerte allí donde fueron a buscar riquezas.

Fue, según la leyenda, el espíritu de Cacheuta quien hizo brotar el agua que terminó con los que no le permitieron llegar a destino y cumplir la misión que como súbditos fieles se habían impuesto. Desde entonces esas aguas, originadas en un verdadero principio de solidaridad humana, llevan en sí toda la bondad propia de tan altos propósitos y se brindan a los que acuden a ellas en busca de alivio para sus males.


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7 comentarios:

Câline dijo...

OH Pagana!!
Está espectacular esta leyenda!! Es una manera increíble de explicar la razón por la cual existen las aguas termales... más valiosas que el tesoro.
Me gustó mucho lo de los "pasitos" de las llamas, me las imaginé como bailarinitas.
Gracias por compartirla!

¬DonKaoss ® dijo...

como siempre mi querida amiga, imprecionandome con este tan particular material que nos traes a colacion.

linda leyenda...
un abrazo enorme a la distancia

luissifuentes dijo...

me transportaste, las leyendas nos brindan esa posibilidad...la de soñar ,la de imaginar.....

acepto ser tu cheff,el tiempo que quieras ....te djé una nueva receta ,esta vez con la invitada especial "la pasta"

Lolo dijo...

Excelente blog
Cocepto, tematica y diseño.

Vale la pena leerlo.

Te linkare algun dia

Gloria dijo...

Que linda leyenda,nunca la habia oido siquiera, gracias por recrearla para los lectores de tu blog, que buen material que tienes,
un agrado pasar por aki y un beso,

Gloria dijo...

Pagana: estoy buscando algi sobre la flor dela luna... tienes alguna idea de alguna informacio sobre este tema ?

Se agradece,

Jorge Marín dijo...

Me transportas te a uno de losa lugares mas místicos que he pisado, Aguas Calientes, Perú, y valla que pensé en eso, aunque no había muchos pobladores por ahí en ese tiempo, pero esta genial, saludos.

Y te felicito excelente blogg